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Método

Un proyecto de gestión es una relación de años, no una entrega.

Lo que sigue no es una metodología con nombre propio: es lo que hemos aprendido manteniendo durante años sistemas que no se pueden parar. Está escrito para que sepas exactamente qué esperar de nosotros, y qué esperamos nosotros de ti.

El recorrido

Cinco fases, sin sorpresas entre ellas.

Entender el problema antes de proponer nada

Nos sentamos con quien hace el trabajo hoy, no solo con quien lo dirige. Vemos las hojas de cálculo, los correos y los apaños que sostienen el proceso, porque ahí está la lógica real del negocio. De ahí sale un documento con el alcance, lo que queda fuera y los puntos donde vemos riesgo.

Arquitectura y presupuesto por fases

Definimos cómo se va a construir, con qué se va a integrar y qué infraestructura necesita, incluyendo cuánto tiempo puede estar parado el sistema y cuántos datos se puede permitir perder. El presupuesto se cierra por fases con alcance concreto: la primera con precio firme, las siguientes estimadas y revisadas antes de empezar.

Desarrollo con entregas que se pueden tocar

Se trabaja por entregas periódicas sobre un entorno de pruebas al que tienes acceso desde el primer día. Ver funcionando la parte que ya está hecha es lo único que evita descubrir al final que se había entendido otra cosa. Los cambios de alcance se valoran y se deciden en el momento, no se acumulan.

Puesta en producción por fases

Migración de los datos históricos ensayada antes de la real, formación de los usuarios, convivencia temporal con el sistema anterior cuando el corte limpio no es viable, y acompañamiento reforzado las primeras semanas. Nadie se queda solo el día del arranque.

Soporte y evolución

Contrato de mantenimiento con tiempos de respuesta acordados según la criticidad, y con las mismas personas que construyeron el sistema. A partir de ahí, evolución continua: normativa que cambia, procesos que se amplían, integraciones nuevas.

Compromisos

Lo que damos por sentado y ponemos por escrito.

El código es tuyo

Se entrega documentado, con su repositorio y sus instrucciones de despliegue. Si algún día decides llevártelo a otro equipo, puedes hacerlo. Trabajamos con tecnologías estándar y sin componentes propietarios que aten el proyecto a nosotros.

Tus datos son tuyos

Acceso a la base de datos, copias de seguridad descargables y exportación completa cuando la pidas. Sin formatos cerrados ni «eso no se puede exportar».

Precio conocido antes de empezar

Cada fase se presupuesta con su alcance escrito. Si algo se sale de ese alcance, se dice y se valora antes de hacerlo, no en la factura. Y si un requisito no tiene sentido técnico o económico, lo decimos aunque nos quite trabajo.

Interlocución directa

Hablas con quien desarrolla y con quien administra los sistemas. No hay una capa de gestores intermedios traduciendo lo que dices. Para proyectos de esta complejidad, eso es lo que evita la mitad de los malentendidos.

Nada llega a producción sin probarse

Entornos separados con la misma configuración, despliegues reversibles y copia previa a cualquier cambio estructural. Las prisas se pagan siempre y normalmente en el peor momento.

Continuidad real

Documentación del proyecto mantenida y más de una persona conociendo cada sistema, para que ni tú ni nosotros dependamos de que alguien concreto siga aquí.

Con qué trabajamos

Tecnología aburrida, deliberadamente.

Elegimos herramientas maduras, con comunidad grande y documentación abundante, porque un sistema de gestión tiene que seguir siendo mantenible dentro de diez años. Lo novedoso lo incorporamos cuando aporta algo real, no por estar al día.

Y respetamos lo que ya hay: en la mayoría de proyectos no partimos de cero, sino que convivimos con sistemas que llevan años funcionando y que no se van a sustituir.

tecnologías habituales

Aplicación

PHPJavaJavaScriptAPI RESTHTML5 / CSS3

Datos

MySQL / MariaDBPostgreSQLRedisColas de trabajo

Móvil

iOSAndroidSincronización offlinePush

IA

Modelos de lenguajeBúsqueda semánticaExtracción de documentos

Infraestructura

AWSLinuxContenedoresDespliegue automatizadoMonitorización

Red

TP-Link OmadaMulti-WANVLAN / VPNVIGI

Después de la entrega

El mantenimiento no es un extra: es la mitad del trabajo.

Un sistema de gestión vive años y cambia constantemente. Por eso todos nuestros proyectos continúan con un contrato de mantenimiento, dimensionado según lo crítico que sea el sistema y quién se ocupa de qué.

Modalidad Para quién Qué incluye
Correctivo Sistemas internos donde una parada de horas es asumible Corrección de incidencias en horario de oficina, actualizaciones de seguridad y supervisión de las copias.
Gestionado Aplicaciones que usa toda la plantilla a diario Lo anterior más operación de la infraestructura, monitorización con alertas, informes periódicos y tiempos de respuesta comprometidos.
Crítico Plataformas que no pueden parar: venta, logística, uso externo Lo anterior más atención fuera de horario, guardia localizable y ensayos periódicos de recuperación.
Bolsa de evolución Cualquiera de los anteriores Horas contratadas por periodo para cambios y mejoras, con prioridad decidida por el cliente y sin abrir un presupuesto por cada ajuste.

También asumimos el mantenimiento de aplicaciones desarrolladas por terceros, siempre después de revisar el código y decir con franqueza en qué estado está y qué implicaría hacerse cargo.

Preguntas frecuentes

Lo que nos preguntan antes de empezar.

Las dudas que salen en casi todas las primeras conversaciones, respondidas aquí para no tener que esperar a tenerla.

¿Cuánto cuesta un proyecto de software a medida?

Depende del alcance, y por eso no publicamos tarifas: un portal de consulta para una red comercial y un sistema de gestión que sustituye a seis herramientas no se parecen en nada. Lo que sí hacemos es cerrar el precio antes de empezar. Tras una primera conversación y una fase corta de análisis, entregamos un presupuesto por fases: la primera con precio firme y alcance escrito, y las siguientes estimadas y revisadas antes de arrancar cada una. Si algo se sale del alcance, se valora y se decide en el momento, nunca en la factura.

¿Cuánto se tarda en tener algo funcionando?

Trabajamos por entregas periódicas sobre un entorno de pruebas al que el cliente tiene acceso desde el primer día, así que se ve funcionando la parte construida en semanas, no al final. La puesta en producción completa de un sistema de gestión suele medirse en meses y depende sobre todo de dos factores que casi siempre se subestiman: la migración de los datos históricos y las integraciones con sistemas de terceros.

¿De quién es el código que desarrolláis?

Del cliente. Se entrega documentado, con su repositorio y sus instrucciones de despliegue, y puede llevarse a otro equipo cuando quiera. Trabajamos con tecnologías estándar y sin componentes propietarios que aten el proyecto a nosotros. Lo mismo con los datos: acceso a la base de datos, copias descargables y exportación completa cuando se pida.

¿Hay que empezar de cero o podéis trabajar sobre lo que ya tenemos?

En la mayoría de proyectos no se parte de cero. Convivimos con ERP, contabilidades y sistemas que llevan años funcionando y que no se van a sustituir, integrándonos con ellos por API, servicios web, ficheros o EDI. También asumimos aplicaciones desarrolladas por terceros para mantenerlas y evolucionarlas, siempre después de revisar el código y decir con franqueza en qué estado está.

¿Qué pasa después de la puesta en marcha?

Empieza la parte larga. Se firma un contrato de mantenimiento con tiempos de respuesta acordados según la criticidad del sistema, atendido por las mismas personas que lo construyeron. Incluye corrección de incidencias, actualizaciones de seguridad, supervisión de la infraestructura y una bolsa de evolución para los cambios que van surgiendo: normativa, procesos nuevos, integraciones adicionales.

¿Podéis trabajar junto a nuestro departamento de informática?

Sí, y es bastante habitual. Nos integramos en el equipo interno aportando lo que falte —desarrollo, arquitectura, sistemas o la parte de red— y respetando sus normas de despliegue y seguridad. También hacemos el camino inverso: formar al equipo interno para que asuma el mantenimiento del sistema y quedarnos sólo como apoyo puntual.

¿Dónde se alojan los datos?

Donde el cliente necesite. Por defecto desplegamos en AWS en regiones de la Unión Europea, con cifrado en tránsito y en reposo, copias verificadas y control de accesos. Si hay requisitos concretos de residencia de datos, de sector o del propio departamento de seguridad del cliente, se diseña la arquitectura en función de ellos, incluido el despliegue dentro de la infraestructura del propio cliente.

¿Trabajáis con empresas fuera de Madrid?

Sí. El desarrollo y el soporte se hacen en remoto y la mayoría de nuestros clientes tienen sedes repartidas. Estamos en Madrid y de ahí sale el equipo cuando hace falta presencia física —arranques, formación o instalaciones de red y videovigilancia en locales—, que planificamos por zonas para agrupar visitas.

¿Te encaja esta forma de trabajar?

Si buscas el proveedor más barato, probablemente no seamos nosotros. Si buscas que el sistema siga funcionando dentro de ocho años y que alguien conteste cuando algo falla, hablemos.